Preguntas más frecuentes
 
¿El Boletín de Peligro de Aludes (BPA) que emite AEMET para Picos de Europa sirve para otros macizos de la Cordillera Cantábrica?
No. En principio las condiciones de la nieve y del peligro de aludes son propias de cada macizo montañoso (en áreas montañosas limítrofes las condiciones pueden ser similares ya que los límites entre zonas nivoclimáticas hay que entenderlos como franjas más o menos anchas), aunque es cierto que se dan circunstancias a lo largo de la temporada invernal de peligro generalizado (alto o bajo) debido, por ejemplo, a un descenso notable generalizado de las temperaturas con ausencia de precipitaciones sobre un manto nivoso preexistente húmedo (nieve primavera) en toda la Cordillera que povocaría rehielo y, como consecuencia, peligro de aludes bajo.
Si nos movemos por la cordillera veremos que ante una situación meteorológica concreta en determinadas áreas se pueden estar registrando precipitaciones intensas y abundantes mientras que en otras no lo sean tanto, o incluso que éstas no se produzcan; los vientos de componente sur, de forma general, dan lugar a precipitaciones más cuantiosas en la vertiente sur de la Cordillera; la vertiente norte tiene mayor influencia marítima al estar más expuesta a flujos húmedos del Atlántico, el relieve de los macizos es muy diferente en función de la geología y su interacción con la meteorología también lo es... Por lo tanto, el BPA de Picos de Europa sólo es válido para este macizo de la Cordillera Cantábrica. En caso contrario, el BPA deberá hacer mención espécífica de las zonas para las que es válido.
 
¿A qué velocidad viajan las avalanchas?
Los aludes de placa seca viajan a una velocidad, generalmente, entre 95-130 km/h. Llegan a estas velocidades dentro de unos 5 segundos después de la fractura. Las avalanchas de nieve húmeda viajan normalmente a menor velocidad, alrededor de 20 km/h.


¿Qué tipo de avalancha es más peligrosa?
Las aludes de placa seca producen casi la totalidad de las muertes por avalancha ya que son los mismos montañeros quienes los desencadenan. Lo que ocurre es que
una capa cohesiva de nieve (ej: placa de viento) se desliza por encima de una capa débil (nivel de baja cohesión). Es como si una plancha de poliespan deslizara sobre bolas de ping pong. Una sobrecarga de uno o varios esquiadores, por ejemplo, puede hacer que las placas, cohesivas pero frágiles, se rompan sin dejar muchas opciones de escapatoria.

¿Qué hace que se provoque un alud de placa?

La nieve es parecida a las personas, no le gusta los cambios rápidos (si aumentan los impuestos poco a poco parece que nadie se dé cuenta). Los aludes de placa seca ocurren debido a un exceso de peso adicional añadido con demasiada rapidez sobre una placa de nieve que descansa sobre niveles débiles. La nieve es muy sensible a la velocidad con la que se sobrecarga y se estresa muy facilmente. Dos metros de nieve caídos en dos semanas pueden no representar un problema, pero si caen en dos días el problema será mucho mayor, y si caen en dos horas entonces será un gran problema (el viento puede depositar dos metros de nieve en dos horas). El peso de una persona puede suponer un tremendo estrés a una capa débil, ya que se produce de forma muy rápida, en cuestión de décimas de segundo. Es por esto que en el 90 % de los accidentes el alud es provocado por la misma víctima o algún miembro del grupo.
Las avalanchas de placa húmeda ocurren por una razón distinta. En este caso, el agua de lluvia o de la propia fusión de la nieve se filtra disolviendo los vínculos entre los granos de nieve y disminuyendo la fuerza de la capa enterrada débil. Por esta razón las placas pueden desencadenarse espontáneamente.

¿Qué tipo de tiempo produce avalanchas?
El viento es la principal causa de las avalanchas. La acción del viento puede depositar nieve 10 veces más rápido que la precipitación, erosionando o deflactando la cara de la montaña a barlovento y acumulando la nieve en el lado opuesto, a sotavento. Sin la acción del viento el peso añadido por las nevadas también puede causar avalanchas. Si se añade nieve más rápido que lo que la capa débil enterrada puede soportar se producirá una avalancha. 
Una subida brusca de temperaturas (no necesariamente positivas)
también puede causar avalanchas de placa seca aunque es más raro.
La lluvia o el
deshielo de la superficie de la nieve también puede causar avalanchas. En el caso de lluvia sobre nieve reciente se producen aludes casi al instante. La fuente insolación o las temperaturas cálidas también pueden causar la fusión de la nieve y producir avalanchas de nieve húmeda. 
Pero el viento, la nieve o el calentamiento rápido no siempre producen las avalanchas, dependerá de las condiciones de nieve preexistentes y las condiciones durante las nevadas. Con un manto preexistente muy estable las nuevas nevadas con viento pueden quedar bien pegadas a la nieve vieja y las condicioens ser perfectamente seguras.


Consultorio Nivológico y de Aludes Online. Si tiene alguna duda sobre nieve y avalanchas contacte con nosotros y haremos todo lo posible por resolverla.



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