El tiempo y la nieve

  
    Las condiciones nivometeorológicas son lo primero que deben de preocuparnos cuando realizamos la preparación de la salida desde casa. Se trata de consultar el boletín de aludes (BPA) y parte meteorológico para decidir el área montañosa (incluyendo alternativas) apropiada para realizar la actividad. Además se puede obtener información complementaria sobre las condiciones de la nieve de los refugios de montaña y guías locales, webcams, y/o revisando foros de montaña y blogs de excursionistas que hayan realizado actividad durante los días previos. En el apartado de enlaces se encuentran se pueden encontrar diferentes web de referencia.
 
    Una vez sobre el terreno, a escala local, deberemos de comprobar que la realidad se corresponde con la información prevista en todo el área que tengamos al alcance de la vista. Tendremos que fijarnos en las condiciones generales de la nieve, si se observan señales de alarma, la dirección del viento, nuevos depósitos de nieve venteada, la visibilidad, la temperatura, la cantidad de nieve reciente o nieve profunda, y preguntarnos cómo las condiciones meteorológicas del momento pueden estar haciendo evolucionar el manto nivoso durante la salida. Iremos reevaluando de forma contínua estas cuestiones.
 
    A lo largo del itinerario podremos encontrarlo con situaciones en las que tengamos que decidir si pasar o no pasar por una vertiente (pendiente aislada, corredor, jou, montículo...) sospechosa. Para ello recurriremos a las mismas cuestiones que en el punto anterior pero a escala zonal. Algunas de las cuestiones que nos interesarán son la existencia de cornisas, visibilidad, incidencia de la radiación solar o la temperatura del aire. En caso necesario podremos realizar algún test de estabilidad que nos ayude a evaluar la estabilidad de la vertiente que nos preocupe.